Política con gasoductos – Europa, gas y poder

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En Europa ha comenzado la final por el poder y la energía. En los próximos meses se decidirá en Bruselas y Berlín, en Moscú y Washington, si un consorcio europeo liderado por la empresa estatal rusa Gazprom podrá construir otro gasoducto por el mar Báltico. El proyecto Nord Stream 2 es sumamente controvertido. El documental concede voz tanto a sus partidarios como a sus detractores.Las tuberías de acero llamadas "Nord Stream 2" costarán 10 mil millones de euros y conectarán la Víborg rusa con la Lubmin alemana. Este corredor de transporte pronto podría permitir que la mayor parte de las exportaciones de gas natural de Rusia fluya a la UE.

Muchos se oponen al proyecto del gasoducto: polacos, eslovacos y países bálticos que temen una vía preferente entre rusos y alemanes. Además, perderían cientos de millones en peajes. Ucrania se sentiría abandonada a merced de los intereses rusos, si Occidente dejara de necesitarla como un corredor energético. Estados Unidos apuesta por la venta de su propio gas licuado y amenaza con sanciones. En la UE, los opositores del gasoducto intentan postergar la construcción de la línea del mar Báltico y boicotearla con trucos legales.

Por el contrario, los representantes del gobierno en Berlín y Moscú dicen que el proyecto es puramente privado, que garantiza la seguridad del suministro y un precio módico del gas natural. Los partidarios y los detractores solo concuerdan en una cosa: Nord Stream 2 marcaría la política energética de Europa de las próximas décadas y también modificaría la geopolítica. Puesto que las cuestiones de energía siempre se relacionan con el poder. Rusia lo sabe y lo ha demostrado varias veces en el pasado. Sin embargo, en este "gran juego" también está involucrado Estados Unidos.

El documental presenta los pros y los contras del gasoducto Nord Stream 2. El excanciller alemán Gerhard Schröder, que hoy trabaja para Nord Stream AG, apoya el proyecto. Los opositores, como el ex primer ministro de Polonia y actual eurodiputado, Jerzy Buzek, explican su rechazo. La película se rodó en escenarios de Alemania y Francia, en Ucrania, Georgia, Bruselas y Moscú.

Duración: 42 min.
Año: 2018



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